se me opusieron los astros, la secuaz manera de atraparme en el aire, la broma sin gracia,
la mueca mentirosa de quien trafica espinas jurando que son amuletos
se me trastocó el hastío por verte entrar a la cocina sin saber qué carajos cocinar
pudiste haber hecho un pavo relleno de ortigas o un budín de menosprecios
pero no

sólo te dedicaste a romperme los platos 
para sosegarte el cuerpo al no poder verme cenar