me hice alcohólico en la década de los noventa

drogadicto (medicado) un poco antes
apenas salí de la escuela

era chico con pastillas grandes

pero suave/ no una cosa así muy hardcore/ nada de andar tirado en las calles por estar bebiendo
o de darle mambo a la droga dura
no, de verdad no
yo era sanito
sólo lo justo y necesario para el mareo precoz
y la iracunda paranoia cuando fue la pubertad

recuerdo sucedió en el colegio/ fue vestido de uniforme/ fue en el colegio Juan Bosco/ fue el Sammy/ el compañerito que siempre llevaba la vanguardia en vestimenta, en peinados, quien un día, después de los sánguches del recreo, me dijo oye Sarco quieres probar la marihuana?
sentí miedo
estaba acorralado
le dije que sí

luego de eso se me anduvo desarticulando la maquinaria/ la de adentro/ todo se puso rápido/ rápido y gris/ un gris de mañana pobre/ a la edad en que se supone uno se entretenía tardes enteras frente a la tele gozando los videoclips de moda yo volaba entre ámbares y ciruelos
interné a dos tíos en clínicas de mala muerte/ interné también a mi vieja
un día quise hablar con el psiquiatra a cargo
me estaba sintiendo mal
logré la reunión
le dije doc/ sufro de ataques de pánico/ amanezco con sangre entre las uñas/ me duele el día
y me sobra la noche

el tipo sacó su recetario/ hurgó en el bolsillo/ tomó un lápiz
y sin decir agua va
me cagó

me mantuvo 5 años durmiendo

todo esto como raíz y mala estrofa
del pesebre donde se me enfriaron hasta morir los animales/ la secta de la vid
el escrutinio/ el escupitajo
ahí me detuve
en la suma que no suma/ sino la que te lanza lejos
una noche/ de esas en que todos somos delincuentes
y la inocencia es una especie de florero o de plato hondo/ me tomé la pastilla con una botella de vino tinto
me encantó
a la otra noche lo mismo
a la subsiguiente le agregué un porro de los de antes/ los de planta casera
un idilio/ cómo te lo narro
eran jornadas exquisitas
la noche después adjunté un archivo azul/ una anfeta que me dio Ramón/ un poema/ me fui a la cama como un hombre con el argumento más poderoso del mundo

esa noche no lloré en la madrugada
no desperté con angustia

el trabajo estaba hecho

me había roto yo mismo el himen

viva Chile

después lo acostumbrado
debía ingresar a estudiar una carrera
siempre odié los salones de clases/ desde kínder los odiaba
entré a un instituto
me enfermaba ese instituto
maldigo hasta el día de hoy ese instituto
las crisis de pánico iban en aumento
la única forma de aplacarlas era meterme los Diazepam con tequila
y así poder entrar a clases
jamás entendí nada
pero nada
todo daba vueltas
yo estudié de noche
así que imagínate cómo regresaba a casa
tenía un coche/ un Suzuki Forza GL 1000 dos puertas
verde
era verde
verde como los ojos de los que se matan
verde igual que los geranios
en las macetas de nadie
y que también son verdes

verde como la esperanza
y la maleza verde

verde cogollo

verde de ándate a la concha de tu madre pero en verde

verde de verde que por pájaro verde que tengo tu faz
de ahogada niña umbilical
pidiendo paz en el medio de mi socorro andino

gracias a dios me manejé siempre bien con el sonido de la lluvia
y pude llegar a casa cada noche
sano y salvo

salvo
aunque a ti no te pude salvar aquella horripilante mañana de escombros
y cenizas

iba de madres
sobre mil nubes
era uno más de los acantilados
tropezaban las piedras con sus mismas piedras
pero no pienso pedirte perdón
aún no lo sabía
me iba al pueblo de Paine/ a media hora de Santiago
a fumar marihuana como loco junto a mi primo
veíamos los camiones pasar por la Panamericana
era nuestro goce más alado
colocábamos en la radio
un gastado cassette de Roger Waters
y reíamos viendo los camiones pasar
(malditas erecciones)
reíamos
yo me bajaba a vomitar riendo
y él planificaba el futuro también riendo
pensábamos en nuestros padres riendo
y más risa nos daba
a mi hermana la quise matar una tarde
riendo
y él a la suya
le robó hace tres años la sonrisa

me quedó gustando el alcohol

jamás tuve una pálida grosera
nunca me sufrí
al contrario
volvía a casa y seguía bebiendo
al otro día debía ir a estudiar
y a las 8 ya estaba en pie

¿recuerdas cuando no podías salir de la cama antes de las 9?
amor/ éramos todos más felices
jalábamos de la columna vertebral de nuestros imperios
y alargábamos los famosos cinco minutitos más
hacíamos lo que podíamos
tampoco éramos infalibles
pero fuimos almas supremas/ salvajes/ imprevistas/ ruidosas
los padres se levantaban temprano a tostar el pan
nosotros soñábamos
dormíamos
como ahora

yo salía de la cama a las 8
alguien tenía que subir hasta el cielo la palanca

pasaba el día entre runas y caballos
hacía hora hasta que daban las 7 de la tarde
me lavaba la cara/ me ponía desodorante
tomaba la mochila/ las llaves del auto
y partía al instituto/ hijo de puta ese instituto
años perdidos/ sólo iba para fugarme
no aprendí nada
salvo un máster de cómo empaparme la existencia en la saliva

en la baba más espesa

un día no fui más

chao con el instituto
auf wiedersehen
adeu

la vida se me hizo más amigable

a las 11 de la noche cerraba el día/ me enclaustraba en mi habitación/ me había comprado un Casio CTK 631/ ahora son vintage pero en esa época hasta Fito tenía uno/ desenfundaba la de whisky (el whisky lo conocí gracias a un cuñado que decía que esa era la bebida de los hombres
y como yo era un hombre de esos hombres bien hombres
di con una licorería que vendía el whisky más barato y más sabroso de la ciudad
era yo aún muy joven
de modo que el torbellino de la resaca nunca me asaltó)

cuando repletaba las pistas del Casio me daba un respiro/ cerraba los ojos una media hora/ eran los tiempos donde te leíste toda la poesía del mundo
lo que ahorraba en gasolina por no ir más al jodido instituto lo invertía en libros de poemas
algunos malos/ otros de Alfonso Alcalde

después me ponía escribir

lo que soy no se lo debo a mi familia

me autoinjerté la soledad bajo el silencio de mi punto de vista

en aquella época no tenía computador
así que los hacía con una máquina de escribir
en casa había una Smith Corona negra/ la de la tía monja
ella/ la santa de la familia/ era de la congregación de María Auxiliadora
(la vi dos veces en mi vida/ una en cama/ la otra en el cajón)
la máquina tenía un olor abstracto/ a medicina/ a encierro/ a naftalina
era mecánica/ cuando se me acababa la cinta
la daba vuelta
(la cinta)
probablemente no entiendes una mierda de qué estoy hablando
antes amigo mío/ las máquinas de escribir tenían cinta
y cuando ésta llegaba al final
debías destapar la máquina/ sacar la cinta
darla vuelta/ ponerla de nuevo
y así tenías unos 50 folios extras
donde percutar el vómito y la furia

¿te dije que vivía en el campo?
bueno/ vivía en el campo/ tipo 5:30 - 6:00 de la mañana un gallo se largaba a cantar justo bajo mi ventana/ yo abría los ojos y bajaba de inmediato del catre/ lo que delataba el desorden era mi obsesiva felicidad/ cogía los papeles en donde había escrito la noche anterior/ me sentaba en la alfombra y los leía

jamás fueron gran cosa
pero escúchame,
era libre

fue la era en que vivía solo/ mis padres andaban por allí/ mi hermana anda a saber dónde/ tenía la casona entera para mí/ en rigor no era alcohólico/ quiero decir/ nunca bebí de día/ marihuana y vitamina A sí/ pero alcohol hasta el día de hoy me da asco beberlo si no es de noche
tampoco era un marihuanero de tomo y lomo
no,
de repente un canuto después de almuerzo
o a la hora de la desolación

era en las noches donde se me escapaban las cabras pal monte

para las pajas sí que era fiero/ varias por día/ a los 19 te da el cuerpo para eso/ como no habían vídeos porno como los hay ahora me compraba revistas y el rito era abrir los pósters que venían dentro/ empapelar la cama de tetas y culazos y darme a la noble tarea de menearme el aparato hasta lanzar mi cuota púber de semen noventero
vivía en leva

(es que me desvirgué tarde)

llegaba otra vez la noche/ mi papá creo se quedaba con su madre que estaba enferma/ mi madre también estaba enferma/ yo era el más sano de la familia (lo sigo siendo)/ gloriosas aquellas noches en que me hacía un kilo de papas fritas y me las comía viendo la tv, el dólar estaba muy barato así que los programas estelares contrataban artistas de moda/ y como el país estaba en dictadura al pueblo había que tenerlo entretenido en vez de dejarlo a oscuras a que tramaran planes de cómo desalojar al militar asesino que llevaba un collar de odio y resentimiento colgado al cuello y a las bolas

tomaba el Forza verde y me iba a la licorería a comprar mi whisky y cigarrillos/ hierba no porque jamás me faltó la hierba/ por vivir en el campo era cosa de alargar la mano y te caían los cogollos de esos bien carnudos/ de esos galácticos/ eran leves y no con el tumulto de mierda y de fantasmas con que los hacen hoy en día

cerraba las puertas de la casa/ apagaba las luces/ le dejaba agua a los perros/ me encerraba en mi habitación/ enchufaba el piano que nunca supe tocar (gracias a dios existían las multipistas)/ abría la botella/ comenzaba a sonreír/ me echaba encima de la cama/ con una mano armaba melodías/ con la otra me tocaba/ era un hombre contento
mi sombra tenía la firma de los marginados
y eso me producía una inmensa gloria
ni por asomo tenía angustia
aunque ésta ya se estaba apoderando de mi ser
pero yo lo ignoraba
como una enredadera maldita la vil ansiedad me trepaba paredes dentro
mas no me daba cuenta/ años después lo supe
y ya era tarde

sin embargo ese tiempo fue el más lindo de mi vida/ había vagancia sin la más mínima culpa o menosprecio/ pan no me faltó pues me las arreglaba para poder sobrevivir tranquilo y con jeans modernos/ chaquetas de gabardina con escudos marciales en los bolsillos
y zapatillas Diadora

digo que era alcohólico pues ya necesitaba una mujer
pero no estaba dispuesto a pasar la noche afuera sin mi vaso de whisky
ni sin escribir textos
ni sin poder jugar con el Casio
una chica demanda como un templo
que el helado a las tres de la tarde
que el cine de terror a medianoche
que el almuerzo con sus padres
que metémela rápido aunque no hayas traído condón

pero no era alcohólico

más bien era un fanático de mis hermosas noches

no hubiese cambiado por nada del mundo el color de las 4 de la mañana ni las sombras chinescas que da el humo del faso cuando la cola del diablo te agujerea la mejilla y dios se caga de la risa viendo que tú también estás riéndote en la cara de su más famoso y bíblico enemigo
éramos cercanos con san dios
nos llevábamos bien
ninguno molestaba al otro
cada uno en su misión
él jodiendo al mundo
yo inventando el mío

creo que me anduve enamorando de una vecina por esos tiempos/ no sabía muy bien cómo afrontarlo/ me encantaba su olor a gran propina y sus dientes blancos como la leche/ cuando nos encontrábamos en el autobús yo bajaba la vista/ me hacía el tonto/ ella siempre se las ingeniaba para clavarme la mirada/ se ponía junto a mí/ comenzábamos a charlar/ tan bien formadita que era ella/ un cuerpo que te lo encargo/ no sé qué habría hecho de haberla tenido en la cama/ le hablaba puras estupideces/ ella me las respondía con una risita de islas Fiji/ cagué/ me había enamorado

le empecé a dejar cartas por debajo de la puerta

me las ingeniaba para calcular la hora en que ella tomaba el autobús y como para esa parte del campo había un solo recorrido era fácil toparme con ella

estaba francamente enamorado

le escribía poemas/ les echaba perfume y se los enviaba por correo sin el remitente
(dejé de tirarle cartas por debajo de la puerta/ era indigno)

una noche de año nuevo
yo andaba más sacado que payaso en un velorio
y me armé de coraje
me arreglé lo más que pude
me lavé los dientes
me lavé la cobarde valentía
y partí a su casa

el corazón ay el corazón
se lo podría haber pasado a Alejandro Sanz para que hiciera un hit
de esos bien llorados/ bien cebolleros
bueno/ que mi corazón latía mares y sirenas y piratas y triángulos de las bermudas y alcachofas y algas y toda esa basura marítima que años después me vendría a atormentar el alma
me colgué el valor en cada esquina de mi humanidad
y partí rumbo a su casa

no tenía timbre/ en el campo las casas no tienen timbres/ al segundo llamado la vi salir por la puerta/ se veía realmente maravillosa/ todavía recuerdo que llevaba una blusa blanca algo transparente y un jeans que parecía habérselo encajado en los probadores del mismo paraíso/ se podían adivinar sus senos y sus curvas de más abajo/ abrió la reja y me vio parado allí/ no sé si se percató de mis temblores/ pero me miraba sorprendida/ hola feliz año nuevo, le dije/ hola feliz año nuevo, me dijo
nos dimos un abrazo desabrido
le besé la mejilla
olía a jazmines
estaba a punto de tomarle la cara entre mis manos como una fiera desquiciada cuando vi salir de su casa a mi vecino del otro lado que/ medio ebrio/ medio imbécil/ me dio un baboso abrazo gritando eufórico FELIZ AÑO NUEVO CABRÓN LANGE!!!!/ QUÉ HACES AQUÍ AFUERA!!!!/ PASA A TOMARTE UN TRAGO CON NOSOTROS!!!!!

yo no entendía nada
luego lo entendí todo
cuando ella le dijo no lo importunes/ sarco ya se estaba yendo

maldita rosa de espinas ensangrentadas

regresé a casa/ me metí en mi habitación/ me fumé un coso/ descorché el barco de orina escocesa
y amanecí vestido con los bellos Levi´s con que me había derrumbado a las 5 de la mañana
hediondo a colonia de almacén

nunca más volví a escribir una carta de amor sin remitente

con los años llegó la inefable hora de crecer/ la vecina se mudó/ dejó el barrio con tres meses de embarazo/ llegó el pánico/ la angustia/ la depresión/ las crisis/ las despedidas/ los whiskys cambiaron de horario y también de precio/ los porros de cepa/ todo se hizo más de niebla y menos de puesta de sol/ anocheció de otra manera/ los lunes se convirtieron en la purga de los que viajábamos desesperados/ llegaron las peleas por nada/ el correr por el dinero/ los polvos sin porno/ el pan sin levadura/ los doctores/ los asilos/ los cementerios/ las malas noticias/ la difamación de los espejos en el fondo del agua
me nació un estropajo donde ayer se izaban las banderas

y crecí
y maldije la roca
corrompí la moraleja a falta de fábula
ovulé escaños
silos
vertederos y zafiros


estúpido
me hice viento allí
donde lo que menos había era viento

donde se pudrieron todas las ventanas

donde ayer 
con ansias 
yo te vi